Ahogamiento: como prevenir y que hacer
28 diciembre, 2008
En los meses de verano se repiten los trágicos accidentes por inmersión. La mayoría de las muertes de los niños pequeños suceden cuando estaban bajo el cuidado de sus padres; durante un descuido de pocos minutos. Esta es la segunda causa de muerte traumática en la niñez.
Prevención Se debe tener en cuenta:
- Siempre debe haber un adulto supervisando cuando los niños estén bañándose o jugando cerca de arroyos, ríos, el mar, piscinas e incluso bañeras y recipientes pequeños. El adulto debe estar cerca de los niños, “supervisión al tacto”. Esto quiere decir que esté a una distancia tal que el niño siempre esté al alcance de la mano. No es suficiente mirarlos desde la orilla.
- El hecho de que los niños aprendan a nadar no debe dar una falsa seguridad a los padres acerca de las capacidades del niño de sobreponerse a un episodio de inmersión y por lo tanto no exime de la supervisión por los adultos. Aprender a nadar no significa que esté seguro en el agua.
- Las personas epilépticas deben estar siempre vigiladas y bañarse sólo en agua no profunda.
- Es imprescindible el uso de chaleco salvavidas o flotadores cuando se practican deportes náuticos aunque se sepa nadar.
- Se debe tener precaución al zambullirse en ríos y arroyos donde pueden haber troncos sumergidos que provoquen traumatismo de cráneo o columna y posterior ahogamiento.
- En cuanto a las piscinas puede ser aconsejable no poner una piscina en casa hasta que los niños sean mayores de cinco años. Si se tiene piscina; se deben colocar barreras a los cuatro lados de 1, 40 m de altura con barras verticales que no estén separadas más de 10 cm entre sí y con un buen sistema de tranca que no pueda ser abierto por niños pequeños. Es aconsejable sacar todos los juguetes de la piscina luego de su uso para que los niños no intenten recuperarlos y caigan al agua.
- Hay que controlar el uso de alcohol y drogas en los adolescentes
- Se deben respetar las señales de las playas en cuanto a lugares de prohibición de baños y banderas. Y aunque sea un buen nadador no se aleje de la orilla.
- Es útil que las escuelas y clubes de natación eduquen sobre los riesgos de estas actividades.
- Cuando una persona es rescatada de una inmersión se debe tener la precaución de inmovilizar el cuello porque puede haber sufrido un traumatismo de columna. Se debe solicitar ayuda rápidamente y comenzar la reanimación básica; es decir respiración boca a boca y masaje cardíaco hasta que llegue la emergencia móvil. De las personas que son rescatadas con vida o que son encontradas en paro respiratorio o cardiorrespiratorio y son reanimadas con éxito se ve que casi un 80% se recupera sin secuelas, mientras que un 2 a 9 % sobrevive con daño neurológico. Cerca del 12% de todas las víctimas muere. La muerte se puede producir en el momento o varios días después.
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